Pan de molde con masa madre




Ingredientes:

480g de masa madre (mitad agua, mitad harina) recién refrescada
120g de harina de centeno integral
600g de harina blanca de trigo
250g de agua
19g de sal
medio (o uno entero) yogur natural (de los que requieren frigorífico, y caducan en 7 días)


Se mezclan bien los ingredientes y amasa, corrigiendo (añadiendo agua o harina) hasta que se pegue poco a las manos mientras la amasas. La masa debe superar la prueba de la membrana, que consiste en estirar un poco de masa hasta formar una película fina, traslúcida, sin que se rompa la película (más sobre la prueba de la membrana aquí).

Se deja reposar una o dos horas, o hasta que haya aumentado de volumen apreciablemente, momento en el que la moldearemos y pasaremos al molde. Se moldea aplanando un poco la bola de masa y estirándola hasta conseguir que tenga casi el largo del molde. Se estira también a lo ancho, y se pliega primero del tercio
superior hacia el centro, y luego el inferior, dejando el reborde hacia abajo.

Traspasamos al molde metálico y dejamos que la masa suba durante unas horas más. Hacemos un corte a lo largo de la longitud del molde, y horneamos a 200 grados 50 minutos, poniendo un recipiente con poca agua en el fondo.



Horchata

Horchata by Roser <needsmorecaffeine>

Horchata, a photo by Roser <needsmorecaffeine> on Flickr.

Hay pocas cosas más fáciles de hacer que la Horchata. Y sinceramente, no hay color con la que venden. Incluso las más "caseras".  La mayor dificultad a la hora de hacer horchata estriba en encontrar las chufas. En Barcelona sé que se pueden encontrar en la mayoría de mercados, como el de Santa Ceterina o el de la Boquería. Personalmente las he comprado aquí, así de paso son ecológicas... y me queda más cerca de casa.
Para preparar un litro de horchata hacen falta 250g de chufas y 140-200g de azúcar. Ojo, no os entusiasméis y preparéis un garrafón, que al ser casera no dura más de 3 - 4 días.

Para prepararla hay que ser previsor y empezar el dia antes:
Se lavan bien las chufas y se dejan en remojo 24h. Al día siguiente se escurren y se trituran en 1L de agua. Hay que triturarlas bien (es mejor con una batidora pero el "turmix" también va bien, solo que hay que insistir un rato) y se deja este triturado macerando durante 3h. Una vez maceradas se cuelan a través de un paño fino de algodón (estrujando bien el paño) y se añade el azúcar al gusto (entre 140 y 200gr). La dejamos enfriar en la nevera y lista para tomar!

Mermelada de fresa (Con manzana y canela)

Mermelada casera by Roser <needsmorecaffeine>

Estos días no hay quien se resista a las fresas. He de decir que son una de mis frutas favoritas y no me canso de ellas. Pero para que salgan bien de precio... es mejor comprar una buena caja. Normalmente nos las comemos, pero el otro día se me estaban estropeando, así que me puse a indagar un poco y encontré algunas recetas de mermeladas por ahí,  pero ninguna acababa de convencerme así que hice un refrito y algunos cambios. Aunque estoy segura de que todas estaban buenas, yo os voy a pasar la mía. Así podéis probar distintas variantes! Una manera deliciosa de salvar las fresas!!
Las cantidades son orientativas, haced la cantidad que os convenga, lo único, es mantener la proporción entre fruta y azúcar, para que se conserve bien y no se os estropee (el azúcar es un conservante... natural).



Ingredientes:
Unos 650 g de fresas (ya sin sus rabitos)
Una manzana mediana (una vez pelada y sin el corazón, pesaba unos 160g, pero no va a venir de ahí)
Un limón (opcional)
Una pizca de canela molida
300g de azúcar (eso es que para unos 800g de fruta, unos 300g de azúcar)

Procedimiento:
    En una batidora (o con el "turmix") batid algo mas de la mitad de las fresas (unos 400g). A este licuado, le añadimos el azúcar, la manzana rallada gruesa (o cortada en trocitos pequeños si vuestro rallador es muy fino), el zumo del limón y el resto de las fresas cortadas en trocitos. El limón es opcional. A mi me gusta que la mermelada no sea excesivamente dulce y el toque ácido del limón en esta mermelada me encanta. Pero, como siempre, eso va a gustos...

    Lo revolvéis bien, y lo ponéis a fuego vivo mientras vais revolviendo con una cuchara de madera.Cuando arranque a hervir ponedlo al mínimo. Ojo que con el azúcar sube de lo lindo, y os dejará la placa de cocción hecha un asco! No le quitéis el ojo mientras esté al máximo! Una vez al mínimo, os podeis ir a hacer lo que os plazca, cada 10-15 min sacad la cabeza, revolved, y listo. Ha de cocer aproximadamente una hora.
    Al principio (antes de cocer), veréis que es una pasta espesa. En muchas recetas añaden un vaso de agua, pero entonces quedaba muy líquida para mi gusto. Pero eso es a vuestra elección, aunque siempre se está a tiempo de añadir mas agua. Yo os recomendaría que en un primer momento no le pongáis agua, creo que la mermelada queda más sabrosa. Dejadla hervir un rato, unos 15-20 min, y veréis que entre la fruta y el azúcar, se vuelve más líquida. Judgad entonces si os parece espesa y queréis añadirle agua.

    Al cabo de una horita de cocción tendréis vuestra deliciosa mermelada. Ahora hay que conservarla.

Conservación de mermelada:

Si habéis hecho poca o tenéis bastante sitio en la nevera, pues no hay problema porque en la nevera aguanta meses. Es lo que tiene el azúcar. Si se os habéis entusiasmado y ahora tenéis mermelada para todo el año, mejor la ponemos en tarritos de cristal y hacemos el vacío. Es mermelada, no conserva de tomate, así que podemos ser un poco más "laxos" que con otras conservas.


    Los potes han de estar bien limpios, si tenéis lavavajillas estupendo (la mayoría lavan a más de 60ºC) si no, lavadlos bien. Podéis hervirlos, para más seguridad. Rellenamos los tarros con la mermelada, dejando medio centímetro hasta el borde del tarro.A partir de aquí hay varios métodos. El que a mi me parece más de fiar es el siguiente:
Tapamos el tarro bien tapado y lo metemos en una olla de manera que quede totalemnte cubierto por el agua (que al menso quede sumergido unos centímetros). Hacerlo así tiene ventajas e inconvenientes ya que implicará que si el tarro no estaba bien sellado el agua os entrará y os arruinará la mermelada, pero al menos podréis ver que el tarro estaba mal.

Es mejor poner el tarro con el agua aun fría o tibia para evitar cambios bruscos de temperatura.

     Hervid los tarros con al mermelada unos 20 minutos (no os despistéis, si el contenido del tarro empezara a hervir el aumento de presión podría romperlo.No me ha pasado jamás, pero vigilo bien no pasarme de estos 20 min. Pensad que si estáis usando tarros grandes podéis alargar este tiempo un poco más, hasta unos 30min). Apagad el fuego y dejad que se enfríen un poco para que terminen de esterilizarse, evitar los cambios bruscos de temperatura... y no escaldaros los dedos. Al cavo de un rato, cuando ya se puedan coger, los sacáis del agua y dejad que se enfríen boca abajo. Un consejo tonto: ponedlos sobre una bandeja o similar por si algún tarro no cerrara bien y perdiera. La mermelada, al ser ácida, podría estropearos una superficie de mármol.
Es importante que los tarros estén en buen estado y no se hayan llevado ningún golpe ya que el cristal sufre "fallas" con los impactos que se convierten en puntos débiles por los que se puede desquebrajar. Igualmente hay que ser especialmente cuidadoso con las tapas. Ya hemos dicho que la mermelada no es muy complicada porque el azúcar actúa de conservante, pero es importante que las tapas estén en perfecto estado. Si los potes son nuevos siempre es mejor, si no lo son, que no hayan sido abiertos usando palancas ni similares.
    Aseguraros de que las tapas cierren bien, pero es importante que no los cerréis herméticamente mientras hierven, o podrían estallar por el vapor que se forma dentro del tarro si por algún casual llegara a hervir su contenido. Es más sencillo de lo que parece, lo juro. Y lo peor que os puede pasar es que se rompa un tarro y perdáis esa mermelada. Pero tenéis mas! Y así la mermelada os durará todo el año.

He utilizado este mismo método, usando tarros nuevos, no reciclados, para esterilizar unas conservas de sofrito de tomate y han quedado perfectas. Eso sí, en este caso los tarros estaban bien sumergidos y al ser más grades, los herví durante 30 min.

    Una sugerencia: en un crep casero, con queso brie ligeramente derretido (lo podéis poner unos segundos al microondas con crep y todo, pero sin la mermelada) y bien decorado con la mermelada. Esta de vicio, os lo digo yo que me lo desayuné el pasado sábado! Y sobre una tostadita con un queso fresco... mmmm...

Bizcocho con Masa Madre.

Bizcocho con "masa madre"

En casa, a estas alturas, somos tres. Mi marido, yo... y la masa madre. Bueno, y un par de gatas callejeras que nos han adoptado, pero no las vamos ha contar hoy. Hay que decir que la masa madre no da mucho trabajo, para lo que rinde... Refrescarla de vez en cuando y listo (lo hace mi marido, yo no se ni como va). Pero este fin de semana, por un error de cálculo, andábamos sobrados de masa... y es una lastimica tirarla. Así que he decido probar suerte y reciclarla en modo bizcocho (él es el de los panes y yo la de la repostería, lo que es curioso porque en casa la panarra soy yo, y él el entusiasta de los dulces, yo soy extremadamente sibarita con los postres...).
Tengo que decir que el bizcocho ha quedado delicioso, lo que ha sido toda una sorpresa ya que no tenía mucha idea de como hacerlo.
 Así que si sois de esos "raritos"  que tenéis un tarrito de masa madre en la nevera, aquí va otra receta que os puede interesar. (Si no tenéis masa madre pero os vais a animar, aquí tenéis la manera de prepararla, pero no vais a tomar bizcocho de postre hoy, que lo sepáis)

Esta receta va por volúmenes, es decir, he puesto la masa en un vaso, y he marcado el volumen que tenía (algo más de medio vaso). El resto de ingredientes los he ido añadiendo de manera proporcional.

Ingredientes:
1 volumen de masa madre
3 volúmenes de harina (hoy he usado de repostería que la tenía más a mano)
1 vol. azúcar
1 vol. de leche
2 huevos pequeños (era un poco menos de 1 volumen, si tenéis un vaso entero, añadidle un par de huevos más.)
1 sobre de "levadura" Royal.

Preparación (tampoco tiene mucho secreto)
Precalentamos el horno a 180ºC.
En un bol he puesto la masa madre. En un recipiente a parte he batido los huevos y los he mezclado con la masa. He añadido la harina con la levadura tamizada, mezclando poco a poco para que no haga grumos (con un tenedor mismo). Luego he ido añadiendo poco a poco el azúcar y finalmente la leche. La mezcla ha de quedar espesa pero líquida, no como si fuera una masa de pizza o de pan.
Ahora, como siempre, untamos el molde con mantequilla y un poco de harina (una buena manera de que la harina no haga grumos es darle unos golpes secos, para que salte y se distribuya mejor).
Ponéis la masa en el molde (el tamaño del molde dependerá de la cantidad de masa que tengáis. Normalmente duplica su volumen, así que procurad que no quede por encima de la mitad del molde).
Yo lo he dejado unos 30 minutos en el horno. De nuevo, eso dependerá del tamaño del bizcocho y de vuestro horno. Cuando haya subido y esté dorado, si os parece que ya está, pinchadlo con un palillo (lo más cerca posible del centro que es lo que más tarda en hacerse), si sale limpio, está listo.
No lo saquéis del horno de repente, el cambio brusco de temperatura lo haría bajar, es mejor apagar el horno y dejarlo dentro con la puerta entreabierta unos 10 minutos. Entonces ya lo podéis sacar. Es más fácil desmoldarlo en frío.