Mermelada de fresa (Con manzana y canela)

Mermelada casera by Roser <needsmorecaffeine>

Estos días no hay quien se resista a las fresas. He de decir que son una de mis frutas favoritas y no me canso de ellas. Pero para que salgan bien de precio... es mejor comprar una buena caja. Normalmente nos las comemos, pero el otro día se me estaban estropeando, así que me puse a indagar un poco y encontré algunas recetas de mermeladas por ahí,  pero ninguna acababa de convencerme así que hice un refrito y algunos cambios. Aunque estoy segura de que todas estaban buenas, yo os voy a pasar la mía. Así podéis probar distintas variantes! Una manera deliciosa de salvar las fresas!!
Las cantidades son orientativas, haced la cantidad que os convenga, lo único, es mantener la proporción entre fruta y azúcar, para que se conserve bien y no se os estropee (el azúcar es un conservante... natural).



Ingredientes:
Unos 650 g de fresas (ya sin sus rabitos)
Una manzana mediana (una vez pelada y sin el corazón, pesaba unos 160g, pero no va a venir de ahí)
Un limón (opcional)
Una pizca de canela molida
300g de azúcar (eso es que para unos 800g de fruta, unos 300g de azúcar)

Procedimiento:
    En una batidora (o con el "turmix") batid algo mas de la mitad de las fresas (unos 400g). A este licuado, le añadimos el azúcar, la manzana rallada gruesa (o cortada en trocitos pequeños si vuestro rallador es muy fino), el zumo del limón y el resto de las fresas cortadas en trocitos. El limón es opcional. A mi me gusta que la mermelada no sea excesivamente dulce y el toque ácido del limón en esta mermelada me encanta. Pero, como siempre, eso va a gustos...

    Lo revolvéis bien, y lo ponéis a fuego vivo mientras vais revolviendo con una cuchara de madera.Cuando arranque a hervir ponedlo al mínimo. Ojo que con el azúcar sube de lo lindo, y os dejará la placa de cocción hecha un asco! No le quitéis el ojo mientras esté al máximo! Una vez al mínimo, os podeis ir a hacer lo que os plazca, cada 10-15 min sacad la cabeza, revolved, y listo. Ha de cocer aproximadamente una hora.
    Al principio (antes de cocer), veréis que es una pasta espesa. En muchas recetas añaden un vaso de agua, pero entonces quedaba muy líquida para mi gusto. Pero eso es a vuestra elección, aunque siempre se está a tiempo de añadir mas agua. Yo os recomendaría que en un primer momento no le pongáis agua, creo que la mermelada queda más sabrosa. Dejadla hervir un rato, unos 15-20 min, y veréis que entre la fruta y el azúcar, se vuelve más líquida. Judgad entonces si os parece espesa y queréis añadirle agua.

    Al cabo de una horita de cocción tendréis vuestra deliciosa mermelada. Ahora hay que conservarla.

Si habéis hecho poca o tenéis bastante sitio en la nevera, pues no hay problema porque en la nevera aguanta meses. Es lo que tiene el azúcar. Si se os habéis entusiasmado y ahora tenéis mermelada para todo el año, mejor la ponemos en tarritos de cristal y hacemos el vacío. Es mermelada, no conserva de tomate, así que podemos ser un poco más "laxos" que con otras conservas.


    Los potes han de estar bien limpios, si tenéis lavavajillas estupendo (la mayoría lavan a más de 60ºC) si no, lavadlos bien. Podéis hervirlos, para más seguridad. Rellenamos los tarros con la mermelada, dejando medio centímetro hasta el borde del tarro. Tapamos el tarro pero dejando al tapa ligeramente suelta y los colocamos todos en una olla con agua (que el agua les llegue hasta más de la mitad, pero no los sumerjáis que os entrará). Es mejor poner el tarro con el agua aun fría o tibia para evitar cambios bruscos de temperatura.
     Hervid los tarros con al mermelada unos 20 minutos. Cerráis las tapas (esta operación es delicada, hay que sacar los tarros de la olla, sin quemarse y sin que se caigan...) cerrad bien al tapa y dejad que se enfríen boca abajo. Un consejo tonto: ponedlos sobre una bandeja o similar por si algún tarro no cerrara bien y perdiera. La mermelada, al ser ácida, podría estropearos una superficie de mármol.
Es importante que los tarros estén en buen estado y no se hayan llevado ningún golpe ya que el cristal sufre "fallas" con los impactos que se convierten en puntos débiles por los que se puede desquebrajar. 
    Aseguraros de que las tapas cierren bien, pero es importante que no los cerréis herméticamente mientras hierven, o podrían estallar por el vapor que se forma dentro del tarro si por algún casual llegara a hervir su contenido. Es más sencillo de lo que parece, lo juro. Y lo peor que os puede pasar es que se rompa un tarro y perdáis esa mermelada. Pero tenéis mas! Y así la mermelada os durará todo el año.

    Una sugerencia: en un crep casero, con queso brie ligeramente derretido (lo podéis poner unos segundos al microondas con crep y todo, pero sin la mermelada) y bien decorado con la mermelada. Esta de vicio, os lo digo yo que me lo desayuné el pasado sábado! Y sobre una tostadita con un queso fresco... mmmm...

Bizcocho con Masa Madre.

Bizcocho con "masa madre"

En casa, a estas alturas, somos tres. Mi marido, yo... y la masa madre. Bueno, y un par de gatas callejeras que nos han adoptado, pero no las vamos ha contar hoy. Hay que decir que la masa madre no da mucho trabajo, para lo que rinde... Refrescarla de vez en cuando y listo (lo hace mi marido, yo no se ni como va). Pero este fin de semana, por un error de cálculo, andábamos sobrados de masa... y es una lastimica tirarla. Así que he decido probar suerte y reciclarla en modo bizcocho (él es el de los panes y yo la de la repostería, lo que es curioso porque en casa la panarra soy yo, y él el entusiasta de los dulces, yo soy extremadamente sibarita con los postres...).
Tengo que decir que el bizcocho ha quedado delicioso, lo que ha sido toda una sorpresa ya que no tenía mucha idea de como hacerlo.
 Así que si sois de esos "raritos"  que tenéis un tarrito de masa madre en la nevera, aquí va otra receta que os puede interesar. (Si no tenéis masa madre pero os vais a animar, aquí tenéis la manera de prepararla, pero no vais a tomar bizcocho de postre hoy, que lo sepáis)

Esta receta va por volúmenes, es decir, he puesto la masa en un vaso, y he marcado el volumen que tenía (algo más de medio vaso). El resto de ingredientes los he ido añadiendo de manera proporcional.

Ingredientes:
1 volumen de masa madre
3 volúmenes de harina (hoy he usado de repostería que la tenía más a mano)
1 vol. azúcar
1 vol. de leche
2 huevos pequeños (era un poco menos de 1 volumen, si tenéis un vaso entero, añadidle un par de huevos más.)
1 sobre de "levadura" Royal.

Preparación (tampoco tiene mucho secreto)
Precalentamos el horno a 180ºC.
En un bol he puesto la masa madre. En un recipiente a parte he batido los huevos y los he mezclado con la masa. He añadido la harina con la levadura tamizada, mezclando poco a poco para que no haga grumos (con un tenedor mismo). Luego he ido añadiendo poco a poco el azúcar y finalmente la leche. La mezcla ha de quedar espesa pero líquida, no como si fuera una masa de pizza o de pan.
Ahora, como siempre, untamos el molde con mantequilla y un poco de harina (una buena manera de que la harina no haga grumos es darle unos golpes secos, para que salte y se distribuya mejor).
Ponéis la masa en el molde (el tamaño del molde dependerá de la cantidad de masa que tengáis. Normalmente duplica su volumen, así que procurad que no quede por encima de la mitad del molde).
Yo lo he dejado unos 30 minutos en el horno. De nuevo, eso dependerá del tamaño del bizcocho y de vuestro horno. Cuando haya subido y esté dorado, si os parece que ya está, pinchadlo con un palillo (lo más cerca posible del centro que es lo que más tarda en hacerse), si sale limpio, está listo.
No lo saquéis del horno de repente, el cambio brusco de temperatura lo haría bajar, es mejor apagar el horno y dejarlo dentro con la puerta entreabierta unos 10 minutos. Entonces ya lo podéis sacar. Es más fácil desmoldarlo en frío.

Cómo crecer un cultivo de masa madre

Obtener un cultivo de masa madre requiere algunos días y un poco de fe en algunos puntos del proceso en los que, para ser sinceros, a mí ni se me hubiera pasado por la cabeza que de aquello, con mal el olor que hacía al principio, fuera a comerme ni una pizca, ni por casualidad. Pero después de más de un año haciendo pan con el cultivo que crecí, siguiendo las instrucciones a continuación, creo que ha valido (y mucho) la pena.
Para obtener un cultivo de masa madre, inicialmente sólo hace falta harina integral (mejor si es de centeno) y agua (mejor si no es de grifo). Se trata de favorecer el crecimiento de los microorganismos que se encuentran presentes en la harina, hasta que después de unos días se establece un equilibrio entre levaduras (como las que puedes comprar, frescas o liofilizadas) y bacterias, que acabaran siendo los microorganismos mayoritarios en la masa madre.
Así que sin más, estas son las instrucciones para obtener tu propio cultivo de masa madre:
Dia 1 Mezclar bien:
100g de harina integral de centeno (mejor integral porque en la cubierta del grano hay más microorganismos, y de centeno porque es más rica en azúcares que la de trigo y los microorganismos crecerán mejor)
125g de agua (mejor que no sea del grifo porque el cloro inhibe el crecimiento de microorganismos)
3,3g de miel (o de azúcar)
Se mezcla todo bien, se tapa con un film de cocina de plástico y se deja 24 horas en un lugar con una temperatura entre +24 y +27 grados centígrados (C).
Como era invierno, en mi cocina la temperatura era más bien de 18-20 grados C así que con una lámpara (con una bombilla de las de toda la vida, de la que se calientan) y un termómetro miré a qué distancia tenía que colocar el recipiente de la lámpara para que estuviera a esa temperatura.
Es importante, antes de pasar al siguiente paso (las instrucciones del día 2), observar que haya algún signo de “vida” en nuestro cultivo, por ejemplo pequeñas burbujas en la superficie del cultivo, o mal olor, o que haya aumentado de volumen...

Dia 2 Pasadas las 24 horas, en este día habrá que hacer dos cambios, uno ahora y el otro pasadas 12 horas. En cada cambio, tomaremos una parte del cultivo anterior (por ejemplo la mitad del peso total),
114g de la mezcla anterior
50g de harina integral de centeno
50g de harina blanca de trigo
125g de agua (sin clorar) a +32 grados C
Deja crecer a una temperatura entre +24 y +27 grados centígrados (C).

Días 3, 4 y 5 Cada día hay que hacer 2 cambios, dejando el cultivo crecer durante 12 horas entre cada cambio.
80g de la mezcla anterior
72g de harina blanca de trigo
70g de agua (sin clorar)
Al final de estos 5 días el cultivo ya olía realmente bien (a masa de pan), a pesar que durante los primeros días hubo algún momento en que el olor era realmente desagradable. En los libros que he leído recomiendan tirar (es decir, no utilizar) la masa sobrante, porque es muy posible que la mezcla de microorganismos no sea la adecuada...es mejor ser prudente y tener paciencia !

Galletas de Avena, naranja y sésamo.

Galletas de naranja y sésamo


Esta es una primera versión de la receta. La inspiración viene de unas galletas buenísimas que compramos a precio de oro en un molino que vende productos ecológicos. Así que haciendo algunas pruebas y algo de ingeniería reversa hemos llegado a una receta de la que, de momento, me siento bastante satisfecha. Probaré una nueva versión con menos azúcar, que a mi las galletas me gustan poco dulces, pero de momento, hay que decir que no han quedado nada mal. Pero que nada mal...

Aquí va la receta:

Ingredientes:
200gr harina de avena semi-integral.
200gr azúcar
2 huevos
80gr aceite de oliva (suave)
70gr sésamo tostado
50gr pepitas de chocolate (o chocolate cortado en trocitos pequeños)
La ralladura  de la piel de una naranja (sin rallar "lo blanco")
1 cucharilla colmada de "baking powder" o "levadura" Royal. Viene a ser más o menos medio sobrecito.

La preparación de estás galletas es sencillísima. Precalentad el horno a 180ºC.
En un bol, ponéis la harina, la "levadura" y el azúcar. A parte,  batid los huevos. Añadir los huevos y el aceite y mezclad. Yo suelo mezclar primero con un tenedor y luego con las manos. Es una masa bastante líquida y pegajosa, si sois de los que os da manía mancharos, usad unas varillas fuertes o un tenedor.
En la bandeja del horno cubierta con papel sulfurizado (papel de horno) vais disponiendo pequeñas montañitas de masa. Yo lo hago con un par de cucharillas pequeñas. Hay que dejar bastante separación entre las bolitas porque luego se aplastan y se extienden, si no dejáis suficiente espacio os quedará La Galleta de Vuestra Vida... tamaño bandeja de horno. Me pasó una vez. Ahora dejo mínimo un centímetro entre bolitas... puede que más...
Hornead las galletas entre 10 y 15 min, eso depende de vuestro horno. Las galletas han de quedar ligeramente tostadas y estarán un poco blandas aun cuando las saquéis del horno, se terminan de endurecer al enfriarse.
Ale, ha disfrutarlas!